Editorial

Editorial núm. 23 Cuadernos del Pensamiento Latinoamericano

El número 23 de los Cuadernos continúa la reflexión acerca de la enseñanza de la Filosofía en Chile. Pensar su necesidad, su pertinencia, sus formas, sus tiempos, sus espacios son aspecto fundamentales de ser interrogados pues, nada hay más nocivo en el ámbito de la educación que dar por naturales los saberes y sus procesos de enseñanza apelando a lo ya instalado, a lo que ha estado operando aunque sea por mucho tiempo. En efecto, en el sistema educativo chileno se ha contado con un tiempo para la filosofía –reducido, a partir de la Reforma Educacional implementada entre 1998 y 2004, a los últimos años de la Enseñanza Media sólo para la modalidad científico-humanista– un tiempo que ha formalizado y normalizado el sentido de la enseñanza de la disciplina, los lugares y las edades para aquello. Sin embargo, apelando también a los tiempos que se viven, el actual gobierno ha emprendido un plan de reformas a la educación chilena que contempla la modificación del currículo educacional y con ello, los Planes y Programas de la Educación Media lo que tocó, nuevamente, al espacio y al tiempo dedicado a la enseñanza de la filosofía.

Como es costumbre de la tecnocracia neoliberal, tal reforma ha sido pensada por los expertos del Ministerio de Educación y con total independencia de las opiniones, experiencias e investigaciones de los que se dedican al cultivo de la disciplina –profesores secundarios, docentes e investigadores universitarios–. Bajo este panorama de silencio y oscurantismo, la filosofía ha estado en riesgo de ser suprimida y/o sustituida por otras materias

Así, en el mes de agosto de 2016 la voz de alarma se activó y a ella respondieron los profesores y profesoras de filosofía, de los Liceos y de las Universidades chilenas, quienes agrupados en la REPROFICH[1]  establecieron asambleas y reuniones en diversas regiones de país. La activación de este colectivo ha tenido el propósito de defender el derecho a la filosofía de las y los jóvenes chilenos, el derecho de las nuevas generaciones de contar con un espacio para la reflexión de ideas, conceptos y categorías con las que se piensa y fundamenta el mundo. Pero no sólo eso, no sólo se ha tratado de defender un espacio, también los encuentros han permitido volver a interrogar por el sentido de ese espacio entre las y los jóvenes y, más allá de eso, por el sentido de la filosofía, su cultivo, su enseñanza en el Chile de hoy. Porque más allá de las reivindicaciones gremiales que esta situación pudiese motivar –y, sin querer de ningún modo prescindir de ellas‒ y de las complejidades que implica la didáctica y la pedagogía filosófica, hemos comenzado nuestra defensa asumiendo que es un problema filosófico el que está comprometido en este escenario. Esto, en principio, porque todos los que nos sentimos llamados a defender la filosofía nos vemos compelidos a interrogarnos sobre nuestra profesión, nuestra práctica y nuestra disciplina en cada reforma y en cada modificación curricular. Entonces, ¿por qué es necesario y urgente, hoy más que nunca, que enseñemos filosofía?, ¿cuál es la tarea de la filosofía hoy?, ¿debiese imponerse una?, ¿cuál es su lugar?, ¿cómo la filosofía podría devenir un elemento imprescindible de resistencia al sistema neoliberal?

Estas son las interrogantes que movilizaron a la Red de Profesores de Filosofía de Chile (Reprofich), al Centro de Estudios del Pensamiento Latinoamericano (CEPLA) de la Universidad de Playa Ancha y el Departamento de Estudios Pedagógicos de la Universidad de Chile, con el respaldo del Collège International de Philosophie de Francia, a la  organización  del Coloquio Por la defensa de la enseñanza de la Filosofía. Resistencia a una educación neoliberal, el que se realizó los días 13 y 14 de octubre de 2016 en Valparaíso y Santiago, respectivamente. En el encuentro, se dieron cita investigadores en educación, en filosofía y en pedagogía junto con profesores y estudiantes con el objeto de debatir sobre el futuro de la disciplina y de los principios filosóficos que debiesen orientar los nuevos programas educativos.

El Coloquio se organizó en distintas mesas, cuyas temáticas se hallan ordenadas en las cuatro secciones de este número de los Cuadernos, que recogen las exposiciones de los participantes. Hemos querido conservar el tono expositivo de los trabajos presentados a fin de rescatar el ánimo interrogar y suscitador al diálogo que caracterizó y enriqueció el Coloquio.

[1] Red de Profesores de Filosofía de Chile A.G.

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